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Porque Marie Curie, Ada Lovelace, Rachel Carson, y otras muchas, existieron. El currículum de Educación Física debe ser común al conjunto del alumnado. Un programa básico de formación del profesorado en feminismo debería incluir, al menos, los siguientes contenidos: historia del feminismo; importancia del lenguaje inclusivo; uso de un lenguaje no excluyente; desaprendizaje de la competitividad, el machismo y el heterosexismo; consentimiento y maneras de relacionarse positivamente; toma. Cambiar el currículum de Historia, que ha de contar la historia de las mujeres y los colectivos minorizados. Este es un decálogo abierto, envíanos tus propuestas y las añadiremos. Cambiar los nombres de los centros educativos. Porque la misoginia, el sexismo y la homofobia son insultos, no deben tener presencia en nuestros centros. Ejemplos de mujeres filósofas a incluir: Marina Garcés, Judith Butler, Donna Haraway, María Zambrano, Hipatia de Alejandría, Mary Wollstonecraft, Hannah Arendt, Chantal Mouffe. Emplear música feminista en los centros de enseñanza. Los criterios de evaluación podrán ser diferentes en función de muchos factores pero, en ningún caso, porque la persona que vaya a ser evaluada sea mujer u hombre (supuestamente). Prohibir las canciones machistas en la banda musical del centro. Prohibir el fútbol en los patios de recreo.

estigmatizándolos y convirtiéndolos en lugares posibles de conflicto. Hagamos del patio un espacio amigable, donde todo el mundo pueda ocupar, transitar y habitar ese espacio común. Incluir, al menos, la misma cantidad de libros escritos por mujeres que por hombres en el currículum de Lengua y Literatura, porque la cantidad importa. Los baños pueden ser espacios comunes si se nos enseña a que lo sean. Como dispositivo de poder-saber que es, eligiendo la terminología de Foucault, la escuela es una institución atravesada por el sexismo, al igual que por el racismo, el clasismo, y un largo etcétera plagado de ismos. Entiende que la vestimenta, y lo que hagamos con nuestros cuerpos, forma parte de la libertad individual de cada cual, y no tiene nada que ver contigo. Nos ayudará a tener otra perspectiva de la Historia y sus valores. Establecer a través del claustro que en el plazo de tres cursos académicos tiene que haber una cantidad similar de libros escritos y protagonizados por mujeres que de protagonizados por hombres en la biblioteca del centro. Dónde están esas otras historias que no nos cuentan? Cambiar el currículum en Ciencias, habla de ellas, de sus investigaciones y aportaciones a la física, la matemática, la medicina, la astronomía.


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Eliminar libros escritos por autores machistas y misóginos entre las posibles lecturas obligatorias para el alumnado. No des la heterosexualidad por supuesta, plantéate que el mundo es enormemente diverso, y una escuela también. Y como imaginar, que diría Marina Garcés, e s aprender a imaginar, y ese aprender ha de ser una acción colectiva, te invitamos a que pienses con nosotras cómo te imaginas una escuela feminista, cómo quieres que sea? En cuanto que tiene un papel de reproducción y legitimación de ciertas normas sociales, en tanto que somos educadas en y con dichas normas, la escuela nos enseña cómo comportarnos, cómo relacionarnos con otras personas y con nosotras mismas, cómo entender el mundo y nuestra. Una habitación Propia, de Virginia Woolf, y lo entenderás. (Si no entiendes alguna de estas propuestas o no estás de acuerdo con ellas, te sugerimos que leas autoras feministas que te ayudarán a entenderlas. Desechemos ese prejuicio misógino de pensar que ciertas personas visten para provocar a otras. Nómbralas, da a conocer su trabajo. Feminizar la historia del arte y la cultura: existen artistas, cineastas, historiadoras del arte, fotógrafas. Si después de leerlas sigues sin entenderlas, te animamos a que te centres en los propios prejuicios sexistas que te atraviesan, échalos fuera y empieza a pensar de otra manera). Formar al profesorado de los centros en feminismo. En unas pedagogías radicales, feministas, queer, que vuelvan la escuela un lugar extraño, alejado de la normalidad en la que está inmersa.

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Enseñar, mediante talleres y en las clases, tanto al profesorado como al alumnado, a respetar a las personas, independientemente de cómo vayan vestidas. Por ejemplo, se pueden escuchar cantantes como Rebeca Lane, Crudas Cubensi, Kumbia Queers, Viruta, Alicia Ramos, La Tía Julia (busca más en Youtube, Spotify, pregunta, escucha, aprende). Compra libros escritos y protagonizados por mujeres. Dejemos fuera esos juegos competitivos que monopolizan los espacios y excluyen a quienes no participan en ellos. Emplear en el centro por el conjunto del profesorado un lenguaje no machista, usando el femenino para hablar o el género neutro con la e, por ejemplo, todes.